3 de marzo de 2011

10 de marzo

 

Como se arreglan los tejados en Bhaktapur

Los niños de Bhaktapur

 Después de nuestro preciado desayuno hemos visitado otra ciudad medieval, Bathakpur (Bhadgaon) que tiene un plaza parecida a la de Durbar Square. Paseando por las calles hemos visto una obra de una casa y las personas que trabajaban cargando gravilla y cemento eran las mujeres. Digno de mostrar aquí.

Cómo llevar ladrillos

Esta vez nos han llevado a ver a un maestro "cuenquero" (que hace cuencos) y mi compi se ha comprado uno, que le han gustado mucho. También hemos visitado una papelería de esas que hacen papel a mano y hemos visto también a las mujeres trabajar.


Panorámica de Bhaktapur


Todo era muy tranquilo y la verdad es que bastante limpio. Se ve que es la ciudad medieval más antigua de Nepal (y no sé si de algún sitio más). Muy bonita aunque algo oscura, como siempre.


 



 

Hemos comido de nuevo en un restaurante de guiris en la plaza. Nos hemos tomado de nuevo un pasta sin nada y un yogur, por cierto buenísimo. Se ve que los yogures de Bhaktapur son famosos y la verdad es que vale la pena. El restaurante tenía vistas sobre la plaza y se estaba muy bien, porque el tiempo ha mejorado mucho.

Refugiados tibetanos orando


E guia y yo en Boudhanat



















Después, hemos visitado la Estupa de Bouddhanat, la más grande de Asia, y me ha encontado. Bueno, no sé si era la luz o la energía o qué pero mi compi y yo nos sentíamos allí como en casa. Los tenderetes de al lado tenían puestos cds con mantras, lucía el sol y todo junto...no sé, algo especial. El día anterior había sido el Año Nuevo, y nos lo perdimos, pero algo debía quedar en el ambiente. La Estupa también estaba decorada para el día anterior.  Estaba llena de monjes y también de tibetanos refugiados, que vivien por los alrededores.



Estupa de Bodhnat
 
Hay que ser de casta Sherpa!

Reconocen a las mujeres tibetanas porque llevan un delantal de rayas.Yo me hubiera quedado allí para siempre, en ese espacio tan colorido después de las plazas tan oscuras. Mi compi y yo decidimos que al día siguiente volveríamos solas, que teníamos el día libre.

Después de las visitas le pedimos al guia que nos dejara en Durbar (menos mal que teníamos una entrada para tres días) y nos fuimos de nuevo al Thamel, para hacer algunas compras y seguir viendo puestecillos. Busqué de nuevo un ciber, para verificar nuestro vuelo a Barcelona. En el hotel me cobraban 4€ por hora y en cambio en los ciber 1. Pero la verdad es que era complicado encontrar alguno que funcionase bien y tuviese electricidad.
Para el próximo viaje tengo que ver cómo tener un acceso a internet propio y que no me cueste mucho.




2 de marzo de 2011

11 de Marzo


Santones en Pashupatinath

Aún no nos atrevemos del todo con el desayuno, pero me he comido unas frutas. Creo que puedo confiar y además mañana ya nos vamos de vuelta así que, ¡de perdidos al río!
Hoy me he paseado todo el día con la mascarilla anticontaminación. Lástima que me la haya comprado el último día pero ahora entiendo a la gente de aquí, que se pasea con su mascarilla, entre el polvo y la contaminación no hay quien respire.







Lo primero que hemos hecho ha sido coger un taxi que nos llevase a Pashupatinath, que es un templo donde se hacen cremaciones, porque pasa un río por en medio, y todos los ríos son sagrados, como en la india.

Cremaciones en Pashupatinah

Para quitar el mal de ojo, pintar a los niños los ojos negros





Hemos visto el proceso de una cremación desde que traen a la persona fallecida, como la ungen sus familiares, la visten de flores, la dejan con una mortaja blanca, excepto la cara, la colocan entre leña y luego le prenden fuego.








En el río había chicos metidos entre el barro, buscando joyas de los muertos, que seguro que deben encontrar bastantes. En realidad este acto de la cremación no me ha producido ninguna emoción. Lo veía como un acto más de la vida y en todos los que hemos visto, nadie lloraba. Una cosa curiosa es que sólo los hombres llevan a cremar a sus familiares (las mujeres son sagradas y deben quedarse en casa) y luego todos se rapan la cabeza.




Ahora que lo recuerdo, creo que fue Deepak, nuestro primer guiía, que nos explicó que a los niños recién nacidos se les rapa la cabeza para eliminar los restos de su vida anterior. Se ve que el pelo que tengan depende de cuantas cosas pendientes tengan de su vida anterior.

Hemos comido de nuevo pasta en un restaurante de una terraza con vistas, muy agradable (anunciaban que la comida estaba cocinada con agua mineral!)

Refugiada tibetana en su comercio

Después hemos vuelto a visitar la Estupa de Bouddhanat por nuestra cuenta. Hemos dado una vuelta por la estupa y de nuevo la misma sensación de alegría para las dos. Nos hemos dado un largo paseo por los alrededores y hemos vista como vive la gente por ahí, los refugiados y los nepalís. Era agradable y muy tranquilo. Hemos comprado de nuevo incienso y luego nos hemos recorrido unas cuantas calles hacia el centro, viendo los comercios. Hay un montón de tiendas que se dedican a vender imitaciones, seguramente hechas en china. También hemos entrado en los centros comerciales y todo ello era bastante agradable. En Nepal puedes regatear, pero sólo un poquito.

Al final hemos cogido un taxi que me recordaba "mujeres al borde de un ataque de nervios". Era rojo, con un tigre corriendo dibujado en las puertas, con un conductor que no paraba de hablar e iba a una velocidad que no veas.




Para finalizar hemos comprado los últimos recuerdos en el Thamel (esta vez no nos han ofrecido "maría") y hemos conseguido sacar las tarjetas de embarque para el vuelo de mañana, con gran dificultad por el tema de la electricidad.


Boudhanat engalanada para Año Nuevo
Me producía una especie de melancolía tener que dejar el país. me he encontrado tan bien allí que desearía volver y poder visitar otros lugares y paisajes. Estoy segura de que me encantaría.

Los y las Sherpas me tienen alucinada

Ya me había programado un masaje para el último día. A las 7 en punto apareció la masajista en la habitación y estuvo algo más de una hora dándome un masaje bastante fuertecito pero a la vez relajante, mientras mi compi miraba la tele. Un terremoto ha sacudido Japón y parece que ha sido muy fuerte.
Al final podremos cenar! En el hotel, que parece lo mejor de lo mejor, hemos decidido tomar nuestra última cena. Yo me he comido un Chow Mein, que es un plato chino de fideos con verduras (que era un poqúito picante) y mi compi uno de pollo. Nos ha sentado fabuloso y nos hemos ido a dormir tranquilas

1 de marzo de 2011

12 de Marzo De vuelta




En nuestro último día nos hemos hecho unas fotos en el Shanker, ants de despedirnos de este hermoso hotel en el que hemos vivido tantas cosas bonitas.
Hemos aprovechado para tomar un "expresso illy" en un bar de al lado y me ha sabido a gloria después de tantos días de no tomar ni siquiera esa purga de café que dan en los hoteles.







Hemos vuelto al Thamel. No necesitábamos nada pero ya lo echábamos de menos antes de partir. Una pequeña caminadita, ahora que ya hemos aprendido a cruzar la calle despacito, como nos han recomendado, y a coger las maletas.




Nos espera un largo viaje: Kathmandú-Delhi-Doha-Barcelona-Palma. Entre el horario y demás, un día y medio de viaje. Va  a ser largo...
Facturamos las maletas directas a Barcelona, porque el guía nos dice que nuestro vuelo de jet air es un vuelo regular y podemos hacerlo. Como tenemos unas 12 horas de aeropuerto en Delhi, eso nos permitirá salir del aeropuerto si así lo deseamos.



en el avión vemos las montañas nevadas. Algo de mí queda en Nepal. Tal vez vuelva a ver si consigo averiguar qué es.

28 de febrero de 2011

13 de Marzo vuelo de regreso

Sólo unas líneas para contar lo del aeropuerto de Delhi.
Hemos llegado de Katmndú y nos hemos puesto en la cola de "Transfer". Nos toman datos después de unos veinte minutos y nos dicen: "podéis esperar aquí y ya os llamaremos". "Aquí" son unas cuantas sillas de aeropuerto llenas de gente, con un chiringuito que vende magdlenas y café y una máquina de refrescos. Le pregunto: "cuanto vamos a estar aquí?" y me contesta que unas 7 horas. Decidimos irnos a un rincón de un pasillo con un banco y unas plantas a pasar el rato allí. Es un lugar enmoquetado (todo el aeropuerto lo está) y agradable pero no me imagino pasando 7 horas allí. Tengo sed y me dirijo al lugar donde se supone que deberíamos esperar pero no llevo rupias y no puedo pagar con tarjeta. Total que me vuelvo a la señorita que me atendió y le pregunto qué puedo hacer para beber y porqué no puedo pasar a las salas de embarque. Me encomienda a otro señor, diciéndome que es el jefe. Le cuento el rollo al jefe y me dice que va a preguntar a ver qué puede hacer por nosotras.


Ganesha, que siempre nos ha acompañado

Un joven norteamericano que habla muy bien español se me acerca y me dice que si tenemos visado de entrada en India podemos salir de ahí a través del control de pasaportes y luego volver a embarcar, que él va a hacerlo. Total que se lo comunico a la misma señorita y nos vamos. En el control de pasaportes nos preguntan en qué hotel vamos a estar y le decimos que sólo vamos a pasar unas horas allí mientras sale nuestro avión. "¿Porqué han tardado tanto en pasar? nos preguntan. Y yo contesto que nos han retenido arriba. Se ríen y están alegres.
Menos mal, salimos a la zona de salidas y allí encontramos a las tres sanitarias que hemos visto durante el viaje, nos pagan un café y hablamos largo y tendido de nuestros viajes. Cuando abren nuestro vuelo y nos disponemos a facturar, el administrativo nos dice que no encuentrarn nuestros equipajes. Pasan como 30 minutos hasta que vuelve y dice que ya lo han encontrado y le han cambiado las etiquetas. En eso viene otra señora y nos dice: "¿Uds. vienen de Kathmandu? ¿Francisca y Maria?" y al contestarles que sí nos riñen y nos dicen que nos han estado buscando por el aeropuerto. He tenido que explicarles que yo había avisado a la señorita en cuestión.
Al final conseguimos facturar y pasar a las salas de embarque: Alucinante, unos comercios de grandes marcas, pasillos enormes enmoquetados, asientos para tumbarse mientras uno espera, y hasta un SPA con música en vivo. Estamos en Delhi, hemos visto mucha suciedad y miseria. El aeropuerto es como una fantasía...